En los primeros meses de 2020, la pandemia del coronavirus evolucionó de una enfermedad infecciosa localizada a una emergencia global crónica. Lo extraño se apoderó de la existencia humana, y la vida cotidiana fue trasladada a un estado de realismo mágico. En Cien años de soledad, el autor colombiano Gabriel García Márquez describe cómo el pueblo de Macondo estuvo sujeto a fenómenos extraños, como la proliferación nocturna de conejos que cubrían los espacios públicos con pequeños animales, o la repentina caída de hojas que alfombraban las calles de verde en cuestión de horas. Durante la pandemia, estos fenómenos extraños no estuvieron lejos de la realidad humana: los animales reclamaron los espacios urbanos durante las cuarentenas obligatorias, y las calles se transformaron en vibrantes áreas comunitarias llenas de vegetación y vida pública en un corto período de tiempo.
from ArchDaily México | ArchDaily México https://ift.tt/t7AkQXl
via IFTTT
No hay comentarios:
Publicar un comentario