La pronunciada diferencia de niveles y la integración topográfica son los puntos de partida de la casa, incrustados en el terreno; El techo de hormigón es la única fachada a la calle. Para acceder a la casa, es necesario meterse en el suelo: los muros de contención se fusionan con el color de la arcilla y penetran en el interior. Sobre los habitantes, la losa, ingrávida y sostenida por el delicado sobre de cristal, levita. Delante, un caleidoscopio de reflejos donde se puede ver el verde del paisaje.
from ArchDaily México | ArchDaily México https://ift.tt/3f2fuPg
via IFTTT
No hay comentarios:
Publicar un comentario